Diagonal

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Aventura en trailer P2: La Brecha

Yo: Entonces, ¿a qué hora saldremos?
Chofer: A las 5 a.m.
Yo: Perfecto
Chofer: Oye… ¿y si salimos ahorita?
Yo: ¡¿Qué?! Son las 11 p.m.
Chofer: Descansamos por el camino
Yo: Estemmm… ¡vámonos pues!

El viaje inició en Mexicali, Baja California y terminó en Vizcaíno, Baja California Sur (México) un viaje en el que hay dos opciones; la via corta que implica un tramo de aproximadamente 35 km de terracería y resulta en 8 horas de viaje sin descanso, y la vía larga donde pasas por la sierra de La Rumorosa y Ensenada, recorriendo toda la costa del Pacífico de Baja California, que termina siendo un viaje de mínimo 13 horas sin descanso.

Para nuestra fortuna, el chofer de este trailer viaja por la via corta (también conocida como “La Brecha”), dándonos la esperanza de estar a medio día en nuestro destino.

Con calor, cansados y con prisas salimos a las 11 p.m de Mexicali y llegamos sin problemas a San Felipe a las 2 a.m. donde nos quedamos a dormir.
A pesar del calor del día, por la noche la temperatura bajo de manera drástica en San Felipe, pero debido al cansancio ni siquiera lo notamos y despertamos a las 7 a.m. temblando de frío.

Desayunamos pan dulce con jugo en un 7-eleven mientras esperabamos que el chofer regresara del banco, tres horas despues.

Tomamos nuevamente nuestro camino y tuvimos que hacer una parada forzada en el poblado de San Luis Gonzaga a hacer un cambio de llantas al trailer, parada que aprovechamos para comer y descansar un poco.

En el camino sufrimos de las inclemencias del mal tiempo; calor, lluvia y viento, que terminaron siendo una oportunidad para mi de experimentar con nuevas tomas y ángulos que al fin y al cabo terminaron dejando un muy buen sabor de boca.

Al final, llegamos a nuestro destino a las 10 p.m., siendo el viaje corto más largo que hecho.

Aventura en trailer P1: Entre Montañas

Hacer una aventura en trailer implica desafanarte de todas las comodidades a las que estamos acostumbrados, como ir en un auto con aire acondicionado, un asiento cómodo, una cama donde dormir en un hotel y comida deliciosa servida en un gran plato en un restaurante. Tienes que estar dispuesto a sufrir calor, hambre y estar dispuesto a aguantar la mezcla del polvo con el sudor en tu cuerpo durante muchas horas e incluso días.

Una vez que te das cuenta de que las comodidades no son todo en la vida, pasas a disfrutar de hermosos paisajes y aventuras inolvidables. Una vez que das ese paso, te das cuenta de que quieres volver a vivir esa experiencia a pesar de las adversidades, que estas preparado para conocer a lugares impresionantes y gente increible que hacen de tu viaje algo realmente inolvidable.

Como fotografo, dar este paso es algo que me permitió darme cuenta de todo lo que me estaba perdiendo al no vivir una experiencia como esta. No estoy diciendo que no viaje (en realidad soy de una familia a la que le gusta viajar mucho y conocer lugares nuevos), pero estuve acostumbrado gran parte de mi vida a viajar con grandes comodidades que me hicieron perderme de todo lo que estuvo a mi alcance.